domingo, 24 de septiembre de 2017

ASTÚN - IBONES DE AYOUS


O al menos era el plan inicial. Mal día elegí para hacer esta ruta... La meteo no daba lluvia, así que me animé, pero no contaba con la niebla y la raca...




Último día de funcionamiento estival del telesilla de Astún al ibón de las Truchas. De Candanchú a Astún, la visibilidad era pésima incluso con los antiniebla del coche. Me subo bien abrigado.


Subiendo entre nubes.


Al llegar arriba, parece que he superado la nube y la visibilidad es muy buena. Justo enfrente de donde deja el telesilla, está el primer ibón: el ibón de las Truchas.

Las sillas llegando al final.

Ibón de las Truchas.

Caminando por una ancha pista llego en unos 20 minutos al ibón Escalar. De aquí nace el río Aragón, que dio nombre al Reino...

Ibón Escalar. 


Subiendo un repecho, llegamos al Coll de los Monjes, frontera entre España y Francia.

Coll de los Monjes, con el Midi d´Ossau al fondo.


De momento sigue despejado, pero la perspectiva por donde me iba a adentrar era de todo lo contrario. No obstante continúo.

Tomo la pista de la izquierda, y la sigo durante bastante rato. Desde arriba, se puede contemplar otro ibón (aunque en Francia los llaman símplemente lagos), el de Pla de les Vaches.

Lac de Pla de les Vaches.


Al cabo del rato llego a un desvío.



Continúo hacia el Lac Bersau, al que llego en unos minutos.




Continúo caminando hacia el Lac Gentau, a una media hora de marcha. Pero la visibilidad cada vez es más escasa...


Cada vez se veía menos...
El Midi d'Ossau ya sólo se intuía...


Al fin llegué al Lac Gentau, aunque apenas lo vi...

Lac Gentau

Aquí decidí darme la vuelta ya que no estaba disfrutando de las vistas, y volver tras mis pasos hacia Astún, donde tenía el coche.

















martes, 1 de agosto de 2017

FERRATA ESTRECHOS DE LA HOZ


He quedado con mis amigos valencianos Floren, Luis y Pedro en Formiche Alto, un pueblo muy cerca de Teruel, para realizar juntos la Vía Ferrata Estrechos de la Hoz.






Esta vía ferrata es larga, así que tras desayunar en el bar del pueblo, vamos con los coches por una pista en estado regular, hasta donde se supone que acaba la ferrata. Allí dejamos mi coche, y con el de Luis vamos hasta el inicio. Dejamos el vehículo antes de lo programado por el mal estado de la pista...

Los cuatro compis ferrateros: Pedro, Luis, Floren y yo de izda. a dcha.

La ferrata es muy entretenida. Hay pocos ascensos, y vamos flanqueando la pared por dentro del espectacular estrecho del río Mijares, el cual nos permite disfrutar de un excepcional entorno que de otra manera sería complicado sin mojarnos.





Está considerada de categoría K-2, pero... ¡atención! Cuando se finaliza la Ferrata Estrechos de la Hoz, comienza el final de la Ferrata Jurásica, y está preparada para hacerla en dirección inversa.Con lo cual, una K-2, se te puede convertir fácilmente en K-4 si la realizas en dirección inversa, y más, si es al final del recorrido como es éste caso, en el que ya estás cansado tras varias horas de ferrateo.

Comenzaremos atravesando el Tercer estrecho a través de unas grapas que evitan que tengamos que mojarnos. Es un tramo muy sencillo y bonito. Llega un momento que las grapas se terminan al hacerse más ancho el cauce del río, así que continuaremos a pie hasta encontrar el segundo estrecho.




Una vez llegamos al Segundo estrecho, en su inicio podremos ver una pequeña cavidad que podremos visitar ascendiendo por unas cadenas. En su interior puede observarse que hace mucho tiempo esta cueva aportaba agua al río, no se sabe si de forma temporal o estacional (surgencia).



El segundo tramo tampoco tiene ninguna dificultad especial. Transcurre por una zona muy encajonada del río, en la cual podemos observar como las marcas del agua nos cuentan los diferentes niveles y caudales a lo largo de los años. Al finalizar el segundo estrecho, veremos indicaciones hacia la Fuente del Tejo, las cuales no tomaremos. Durante este tramo, podremos ver algunos pliegues tectónicos.





Pocos metros después encontraremos en el margen izquierdo del río (a nuestra derecha) la Sabina Pinera. Es un ejemplar de sabina que ha crecido dentro de un pino. Aunque ambas especies son abundantes en la Sierra, este es el único caso conocido en el que un pino nacido del interior de una sabina prospere normalmente, mientras la sabina conserva su vitalidad. Es un ejemplar muy curioso, y su existencia ha dado lugar a leyendas y creencias populares.




Justo después de la sabina, comienza el Primer estrecho, teniendo que atravesar el primer puente colgante (de acero).





Después de atravesarlo, continuaremos por el margen opuesto del río, avanzando por una enorme travesía que no ofrece ninguna dificultad pero que discurre por un tramo del río precioso.






Al finalizar este tramo, caminaremos por el margen derecho del río (nuestra izquierda) hasta llegar al segundo puente colgante (también de acero).





Después de cruzarlo, la vía ferrata comienza a ascender por el margen izquierdo del río (nuestra derecha), alejándose cada vez más del cauce y cogiendo altura, aunque nunca tendremos una gran sensación de vacío. Cuando la vía ferrata termina de subir y comienza a descender una canal en dirección al cauce del río podemos tomar dos opciones:

- La primera opción es seguir las indicaciones del escape 3 (en ascenso), caminando por un sendero que nos llevará hasta las proximidades de un tercer puente colgante donde tomaremos el sendero indicado a nuestra derecha.

- La segunda opción es descender la canal y seguir por un nuevo tramo de ferrata algo más difícil que lo visto hasta ahora (atención: hay grapas sueltas) y llegar hasta el tercer puente donde tomaremos el sendero indicado a nuestra derecha. Al final hay está el tramo ascendente que os he comentado antes que está diseñado para hacerlo al revés.

Nosotros optamos por la segunda opción:


Punto del desvío. El cartel de la izda. marca "Tramo ferrata", y el de la dcha. "Salida fácil 3"









Justo antes de cruzar el puente de madera, hay que desviarse por un sendero a la derecha para salir de la Ferrata Jurásica y no continuar ella ya que, repito, está diseñada para realizarla al revés. Nosotros, no obstante, no pudimos resistir la tentación de cruzar el puente y volver. Se movía bastante...





A partir de aquí, el sendero toma fuerte pendiente hasta llegar a un cortafuegos. Seguimos a través del cortafuegos, hasta dar con la pista forestal en la que está mi coche.





Una vez en el coche, nos quitamos los arneses y dimos buena cuenta de las cervecitas y el picoteo que trajo Luis...

Después de ir a por el otro vehículo, nos juntamos en el bar del pueblo a comentar la ferrata y ver las fotos, y luego, cada uno a su casa.










jueves, 6 de julio de 2017

GRUTA HELADA DE LECHERINES


Llevo más de 30 años veraneando en la zona de Canfranc, y aunque desde niño había oído hablar de este sitio, nunca había estado... hasta el otro día. 




Aparco el coche en el parking que hay junto a la carretera en Canfranc Pueblo, y enseguida comienzo a caminar por la senda que asciende por el propio aparcamiento hasta unas bordas camino de la pradera de Gabardito. Tras pasar los antiguos viveros, empiezo a zigzaguear por un tupido bosque que, más tarde se convierte en una aburrida y pedregosa pista sólo amenizada por la Fuente de los Abetazos.



Durante la ruta salvaré un desnivel positivo de más de 1000 metros.


Había cientos de Iris azules en plena floración.




Una vez en Gabardito, continúo siguiendo las marcas rojas y blancas de la GR-11.1. Giro a la derecha cruzando el Barranco Cambón y, al poco, me interno en un bosque.



El paisaje se abre. Estoy cerca de la Mallata del Lecherín Bajo, y unos simpáticos animales me dan la bienvenida. 





Descanso un momento a comer algo de fruta y aprovecho para encender el GPS. A partir de aquí es nuevo para mí, aunque en breves me doy cuenta que el camino no tiene pérdida si seguimos las marcas verdes y blancas de la PR.



Comienzo a ascender y me encuentro con otro solitario montañero que hace la misma ruta que yo, y nos hacemos mutua compañía.





Al cabo de un buen rato de dura subida, llegamos a la Gruta Helada de Lecherines. 

Bien abrigado pisando nieve en la boca de la gruta.

No es la mejor época para visitar esta gruta, pues hasta mayo incluido, se pueden contemplar auténticas columnas de hielo que unen el techo y suelo de la cueva. Ahora sólo quedan algunos pequeños bloques que no hacen necesarios ni llevar crampones...




La cueva forma parte del Sistema de Lecherines, un complejo sistema de galerías y simas que es uno de los más importantes sistemas kársticos de España.




No estuvimos mucho rato dentro por el frío que hacía, y tras ponerme las rodilleras emprendimos el descenso.



En breves llegamos a la Mallata de Lecherín Bajo y nos despedimos. Yo me quedé a comer aquí, y mi desconocido compañero continuó bajando para hacerlo en Gabardito.



Junto a la pila, comí tranquilamente mientras recordaba la noche que pasé en este mismo lugar con Pilar y Fernando en el 2014 y con Santi en 2010, en ambas ocasiones realizando una de las más bonitas rutas que jamás he realizado en el Pirineo.



Tras el bocadillo, continúo el descenso. Además de numerosas marmotas, otro animal sale a saludarme. Si no llego a oírle silbar, la hubiera pisado; y ella... no se que me hubiera hecho.





Refugio forestal de Gabardito

Tras un agradable paseo, llego de nuevo al coche y vuelta a Zaragoza.

Os adjunto un par de fotografías de otros blogs, para que veáis la diferencia de la gruta de hacer esta excursión en verano a hacerla en invierno:


Del blog El Pirineo de Jose

Del blog Komando Kroqueta